Por si no lo sabías, el aborto es un negocio multimillonario

Por: Angela Quiroz | Perú

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Estoy convencida de que el concebido es persona humana, desde el primer momento de su concepción, y como tal tiene derechos, el primero: A la vida. Por tanto, merece respeto, a su vida, a su dignidad y a su integridad física. Déjenme decirles que en Perú, el concebido es sujeto de derechos para todo cuanto le favorezca,[1] por ello está penado;  así que cualquier “justificación” que intente aprobar un aborto como lícito es en realidad inválida ya que no existe circunstancia o excusa para que se asesine a un ser indefenso. Cabe mencionar que el hecho de que el aborto sea legal en ciertos países no lo hace un acto válido. Como dije, nada justifica que una mujer acuda a un aborto.

Y si pensaban que “el aborto era una ayuda a la mujer”, entérense de lo siguiente: El aborto es un negocio multimillonario.

Con la reciente noticia sobre el video[2] publicado y difundido  por Center for Medical Progress (CMP, Centro para el Progreso Médico), respecto al tráfico de órganos y partes del cuerpo de bebés abortados en las instalaciones del centro abortivo de International Planned Parenthood Foundation (IPPF, Federación Internacional para la Planificación Familiar), debo señalar que una cosa puede ser  abortar por un motivo en particular, y otra muy distinta es el escalofriante fin que tiene el mismo, lo que va de la mano con los intereses detrás de tantas clínicas abortivas y la influencia de entidades  o personas poderosas para que actos ilícitos se conviertan en permitidos y todo ello con el fin egoísta de lucrar.

Es realmente indignante, repugnante e inhumano y citando a Bobby Jindal, gobernador del estado de Louisiana, “es impactante y macabro” el video mostrado. La cruel práctica o método abortivo que utiliza IPPF– según la explicación del video- se trata de invertir la posición del concebido dentro del vientre materno para que [salgan primero los pies y no primero la cabeza], se extraiga el cuerpo intacto del niño, dejando la cabeza dentro del útero, luego cortar la misma para finalmente darle muerte.  Por si no sabían, este método es incluso un delito en Estados Unidos, pues al extraer de forma intacta y con vida al concebido durante una práctica abortiva, se considera un nacimiento del niño, y cualquier acto que en ese momento atente contra su vida será considerado como un asesinato. Así como estar prohibida la venta de partes del cuerpo de los bebés abortados. Y si me refiero a  un niño y no “feto” o “cúmulo de células”, es porque IPPF realiza estos procedimientos hasta las 24 semanas de gestación, y porque no se le puede llamar cúmulo de células, si lo que se quiere lograr con tal intervención quirúrgica es “extraer los órganos como corazón, pulmón e hígado” de manera intacta y cuidadosa. ¿No dije que era escalofriante? Lo es, pero lo peor recién viene. Planned Parenthood realiza éstas prácticas en sus centros abortivos pues lo que busca es que los órganos y extremidades de los fetos no se dañen para poder VENDERLOS. Es decir, ellos LUCRAN por realizar un aborto y luego venden por partes a los niños según las necesidades del mercado económico. ¿A qué punto hemos llegado de instrumentalizar un ser humano? Como si fuera poco matar a un ser indefenso y ganar dinero por eso, se ha sacado un provecho mayor al vender sus restos.

Es una noticia lamentable, que solo nos causa tristeza y asco por las personas que fríamente están a cargo de tal institución y supervisan que “el negocio salga bien de inicio a fin”, por organizaciones que un día lucharon  para que el aborto fuera legal en su localidad, por personas y/o entidades que buscan comprar los órganos, partes y tejidos de bebés abortados para fines egoístas, y por último, el darnos cuenta que existen personas que menosprecian la vida a tal punto de sobreponer sus intereses por sobre los derechos de otro.

Si lees esto y estás en contra del aborto, pues ¡enhorabuena! Pero si todavía tienes dudas, date cuenta, pues lo único que se logra con un ello es un mal, se atenta contra la vida e integridad de un ser humano, se atenta contra la mujer, se atenta contra el Estado, se manipula la vida  y sobre todo se manipula la verdad de las cosas. No seamos ingenuos.


[1] Inciso primero del artículo 2 de la Constitución Política del Perú.

Artículo 1° del Código Civil Peruano.

[2] http://youtu.be/jjxwVuozMnU

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