Ese cuerpo no es mío, caso Beatriz

Por: Sofía Fratti | @sofia_fratti  | El Salvador

Ese cuerpo no es mío

¿Derecho a elegir o derecho a vivir? ¿Tienen ambos el mismo valor o uno de ellos prevalece sobre el otro? Si nos remitimos al Derecho para resolver estas preguntas nos encontramos con la existencia de una figura denominada “ponderación de derechos”, la cual implica que ningún derecho es absoluto y que no todos tienen el mismo valor. Por ejemplo, en el caso de que una persona matase a otra en defensa personal, debido a que ambas vidas tienen igual valor, ninguna prevalece sobre la otra y a pesar de que esta efectivamente comete un delito, no se le culpa. Sabemos que la ley no está hecha para héroes. Sin embargo, si tuviésemos que elegir entre el derecho a la libertad frente el derecho a la vida, prevalece siempre la vida, ya que contar con esta es el presupuesto básico y fundamental para poder gozar, efectivamente, de todos los demás derechos.

Con respecto a uno de los temas que está en auge en los últimos tiempos, el aborto, somos del criterio de que las mujeres sí tenemos derecho a elegir, pero ÚNICAMENTE sobre nuestros propios cuerpos. Por lo tanto, ni el Estado ni nadie puede impedirnos atentar en contra de nosotras mismas. Llegando al absurdo, estamos completamente habilitadas para lesionarnos a propósito, cortarnos o realizar cualquier acto que nos perjudique y agravie, hasta el punto de causarnos la muerte, porque efectivamente tenemos el control y la decisión sobre nuestros cuerpos.

Sin embargo, todo cambia cuando se trata de tomar elecciones sobre el cuerpo de un ser completamente distinto, con independencia de que este se encuentre dentro de nosotras porque Dios o llámele si quiere naturaleza así lo ha decido durante unos cuantos meses. El elegir arrebatarle la vida a un ser indefenso que depende de nosotras en su etapa de desarrollo, pero reiteramos no es parte de nuestro propio cuerpo, no es más que un crimen. Como el fin último del Estado es la preservación de la especie humana, todas las leyes que rigen nuestra conducta deben ir enfocadas al logro de ese propósito. Los ordenamientos jurídicos de todas las naciones debiesen contar con mecanismos que protejan a todas las personas para lograr que exista una convivencia pacífica y mínimos para evitar comportamientos anárquicos que pudiesen dar lugar hasta la destrucción de la humanidad. Vivimos en una sociedad en la cual es imprescindible contar con relaciones con otros seres humanos. A causa de esto, el Estado sí puede y debe intervenir para sentar las bases mínimas que deben regir la convivencia. El Estado sí debe penalizar el aborto, porque su ejecución no es asunto de “vida privada” pues conlleva intereses y derechos de otros, no solo de quien lo practica.

Se dice que si una mujer está dispuesta a abortar esta lo hará independientemente del riesgo o la legislación vigente y que por lo tanto, debiese legalizarse esta cruel práctica. ¿Es válido este razonamiento? ¿Solo porque es muy probable que se sigan cometiendo robos y hurtos en zonas peligrosas el Estado debe despenalizar los delitos en estos lugares? “Igual los ladrones iban a entrar a robar a las casas por la fuerza”, dirán. “Mejor permitamos que estos se apropien de bienes que no les pertenecen sin miedo a ser perseguidos, a plena luz del día y de manera pacífica, sin dañar la integridad física de las víctimas”. Sin comentarios.

Volviendo al tema, entonces las mujeres sí tenemos derecho a elegir, pero no tenemos derecho a elegir acabar con la vida de un ser inocente por el mero hecho de que lo mantenemos vivo dentro de nosotros por un período corto de 9 meses o menos. No se justifica que el mero disgusto que pueda ocasionar un embarazo no deseado, o hasta producto de una violación, pese más que el derecho a vivir de una persona cuya vida puede durar cualquier cantidad de años. ¿Qué diferencia existe entre un bebé de unas horas, días y hasta meses de nacido que no puede valerse por sí mismo y que depende completamente de la madre, a un bebé que biológicamente tiene un nexo de dependencia con esta por encontrarse temporalmente dentro de su vientre? ¿Por qué el primero sí tiene derecho a vivir y por qué se cuestiona tanto sobre si la vida del segundo puede depender de la decisión de su madre? ¿Acaso la ubicación espacial es la diferencia entre tener derecho a vivir o no tenerlo?

Otro punto a recalcar es el hecho de que se llega tanto a querer defender la libertad que se incurre frecuentemente en mentiras. En El Salvador el ya conocido, trillado y posiblemente pronto olvidado caso de Beatriz es una muestra de ello. No por mucho decir una mentira esta se vuelve una verdad, y tanto se mencionó y tergiversaron en los medios afirmaciones totalmente falsas que una gran parte de la población efectivamente creyó en ellas.

Lo que se dijo Lo que realmente pasó Las pruebas
“El Hospital Rosales afirmó que la vida de Beatriz estaba en peligro” Tres doctores del Hospital Rosales firmaron un acta en la que se estableció que el lupus estaba estable. Tan estable que la siguiente cita programada era dentro de un mes Interconsulta médicos Hospital Rosales
Comité Médico del Hospital de Maternidad pide interrupción del embarazo. El Doctor Miguel Roberto Majano, jefe de área de Neonatología suscribe este documento. Posteriormente y después de detallado análisis del caso, el Doctor Miguel Roberto Majano concluyó, en unanimidad con otros especialistas, que se continue con embarazo y con tratamiento médico en el Acta de Sesión de Mesa Medica Noticias Acta Médica Comité de MaternidadActa Mesa Médica (Informe Instituto de Medicina Legal)

El tema del aborto tuvo, tiene y seguirá teniendo relevancia; el debate en torno al mismo continúa hasta en los países en que este crimen ya es legal. De hecho, hace dos días en el estado de Texas la senadora Wendy Davis realizó un fillibuster (u obstruccionismo parlamentario) para evitar que se aprobara una propuesta contra el aborto, restringiéndolo al impedir que se realizara en bebés con más de 20 semanas de gestación y estableciendo requisitos y estándares que las clínicas debían cumplir (lo cual traería como consecuencia que un porcentaje de estas cerrara). Durante 13 horas ininterrumpidas (sin poder ni siquiera apoyarse en el escritorio) la senadora dijo que de aprobarse esta ley “las mujeres no iban a poder ejercer su derecho constitucional”. ¿Derecho constitucional a matar a un inocente?

El aborto mata la paz del mundo…Es el peor enemigo de la paz, porque si una madre es capaz de destruir a su propio hijo, ¿qué me impide matarte? ¿Qué te impide matarme? Ya no queda ningún impedimento. Madre Teresa de Calcuta.

Enlace original de esta columna: http://xpressate.net/ese-cuerpo-no-es-mio/
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