El prejuicio

Por: Roberto Leiva | El Salvador

El prejuicio

El prejuicio, no es más que la anticipación que uno realiza ante algún suceso o situación que pasa o que pasará. ¿Es malo, o bueno? Pongamos en la mesa sus pros y contras.

Esta parte de nuestro ser constituye una característica humana de larga data, al igual que otros fenómenos como la violencia y la exclusión. Las personas no escapamos a esta característica; mas  sí existen diferencias individuales y grupales al respecto.

El prejuicio, como juicio previo a cualquier estímulo, genera una reacción. Característica imprescindible del pensamiento conservador, el prejuicio no es bueno ni malo, las reacciones posteriores a él son las que al final, entran en calificativos. Con traer a colación, por favor, no pensemos en que se criticará aquí a los conservadores. ¿Te atrapé?

Cuando alguien dice que no tiene prejuicios, quiere decir que no respira, que no vive. Todo el tiempo se tiene prejuicio de algo, hasta de lo más pequeño e insignificante.  Pasa que quienes se autodenominan como “no prejuiciosos”, ligan paralelo términos como: “Mente abierta”, “Amistoso”, “Honesto”, “Sin complicaciones”, “Libre de pensamiento”, “Incapaz de marginar, herir, segregar, criticar”.

El prejuicio se entiende para evitar el daño, molestia, o pérdida de tiempo ante “N” cantidad de sucesos. Ante una situación incluso cotidiana y repetitiva, aún se tienen prejuicios, pero en su gran mayoría son ante situaciones que involucran el desconocimiento.

Es decir que pequeñas dosis de prejuicio, son expulsadas por nosotros a diario. Algunos, se lo toman muy en serio, y son insondablemente prejuiciosos. El tema no es tratar de dejar de serlo, el propósito de discutirlo, es para discernir si se quiere, cuándo se presenta como problema, sobre todo personal.

Como el prejuicio, insisto, no es bueno ni malo, sino lo son, las posturas y actitudes que tomamos ante el prejuicio, acá, unas situaciones del mismo:

Como situación de comodidad: Muchos se mandan grandes actos de prejuicio por temor puro. A veces se pasan una vida entera así. Recuerda que el temor es una herramienta que busca mermar tus capacidades. La gente tira del prejuicio para evitar muchas cosas: proactividad, conocer a alguien, conocer un nuevo software; cosas que le exijan concentración, renovación e incluso a veces superación.

Ligado a la paranoia: Siempre vinculado al temor, quizá el más común dependiendo la vida que cada quien lleve. Puede que hallan innumerables situaciones de riesgo en tu vida, puede que no. La dosis de prejuicio aumentarán de forma proporcional versus la cantidad de situaciones que demanden actuar, pensar, razonar.

Como agente discriminatorio: Este sin duda, es el intolerable desde varios puntos de vista. Nuestros sentidos muchas veces nos engañan,  y a veces se creer que con una vez que se experimente una situación, siempre será de la misma forma inequívocamente, o de forma más recurrente, conociendo distintos tipos de personas.

Claro que hay sociedades más conservadoras que otras, o más liberales. Pero el prejuicio estará en ellas, de forma innata. Es inevitable.

Cada persona somos un universo infinito, que ni tan siquiera por nuestra cuenta somos capaces muchas ocasiones de aprender a reconocer y a conocer a profundidad. Cuando dejamos que nuestros sentidos, aunados en ocasiones a nuestra experiencia, gobiernen por completo junto a nuestras emociones nuestro ser, armamos a veces escenas de prejuicio, que pueden seguramente afectar la dignidad de una persona.

Ante el prejuicio, lo mejor es siempre informarse cuanto se pueda. Así como el prejuicio nos puede evitar grandes sustos, así, puede marginarnos de grandes y favorables situaciones. A veces, solo la información no es suficiente para evitar ser prejuiciosos. Es necesario compartir información, saber escuchar, ser proactivo, dudar, experimentar, recordar, y sobre todo, nunca dejar de aprender. Si se renuncia a aprender y a creer que los errores son espirales de los que nunca se puede salir, se estará ante una situación de conformismo total. ¿Y tú, quieres conformarte a ser solo prejuicioso y conformista, y no agitador de la vida?

Hay gente que se engaña, y dice que no es prejuiciosa, y que aprende literalmente experimentando, sosteniendo que todo en la vida es diferente. Pasa que solo en situaciones que le conviene se toma en serio el prejuicio. Muchas ponen sus deseos por encima de todo. Se engañan a sí mismos, y desean obtener resultados diferentes en situaciones regidas por las leyes inmutables de la vida.

No me juzgués por lo que he escrito. Mejor contactáme y platiquemos. Es un buen ejercicio para conocernos, y una mala práctica si preferiste quedarte solo con lo que acá leíste. Elaborando un boceto que no es de mi persona.

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